Una Auditoría Inevitable
La gestión municipal en Santo Domingo Este se ha convertido en un símbolo de desencanto colectivo. Lo que debería ser un modelo de servicio público eficiente y transparente, se ha transformado en una administración marcada por la ineficiencia, la opacidad y la ausencia de resultados tangibles. A decir verdad, estamos frente a una gestión pobre, caracterizada por un dispendio evidente y una alarmante falta de calidad en el gasto administrativo.
Los recursos del municipio, que pertenecen al pueblo, están siendo manejados de forma cuestionable. No hay planificación estratégica, no hay rendición de cuentas efectiva, y mucho menos hay voluntad de corregir el rumbo. La ciudadanía observa con creciente preocupación cómo se dilapidan fondos sin que se traduzcan en mejoras reales para nuestras comunidades.
Mi mayor inquietud es lo que podría revelarse cuando se realice una investigación seria y profunda sobre el manejo de los recursos municipales. Estoy convencido de que esa auditoría conducirá al actual alcalde a tener que ofrecer muchas explicaciones. Y temo que esas respuestas estarán plagadas de inconsistencias, evasivas y contradicciones que pondrán en evidencia lo que ya muchos sospechan. que esta gestión ha fallado en su deber fundamental de servir con integridad y eficacia
