Basta de abusos municipales. Usurpando funciones y sembrando el caos

llaverias
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La gestión del Ayuntamiento de Santo Domingo Este (ASDE) ha decidido cruzar un umbral peligroso. convertirse en autoridad de tránsito sin serlo, reteniendo motocicletas, imponiendo multas y exigiendo pagos para permitir la libre circulación. Esta acción no solo es una violación flagrante del marco legal, sino una muestra alarmante de torpeza institucional y desprecio por el orden jurídico.

¿Desde cuándo un ayuntamiento tiene facultad para fiscalizar vehículos, retenerlos y cobrar arbitrios como si fuera la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett)? ¿Quién autorizó al ASDE a convertirse en un ente recaudador paralelo, sin control ni supervisión del gobierno central?

Esto no es orden, es abuso
Lo que se presenta como una medida para “organizar el tránsito” es, en realidad, una extra-limitación descarada. El ASDE está actuando como si fuera un Estado dentro del Estado, creando sus propias reglas, cobrando sus propios tributos y reteniendo bienes de ciudadanos sin el debido proceso. Esta conducta no solo vulnera derechos fundamentales, sino que sienta un precedente gravísimo.

Si esta locura no se frena ahora, cada municipio del país podría comenzar a cobrar por el simple hecho de transitar por sus calles. ¿Vamos a permitir que los ciudadanos paguen múltiples arbitrios por cruzar de un municipio a otro? ¿Vamos a aceptar que cada alcalde se convierta en un pequeño tirano local, con poder para fiscalizar, multar y retener.